Opinión

EL ROL DE LA PRENSA Y LA FALTA DE LECTURA

Recuerdo que solo hace un par de décadas, el periodismo estaba muy estrechamente ligado con la lectura y en particular con la literatura, personalidades como García Márquez, Vargas Llosa, Truman Capote, transitaban con agilidad entre el género literario y la crónica periodística.

Por: Ricardo Ríos Arias

Recuerdo que solo hace un par de décadas, el periodismo estaba muy estrechamente ligado con la lectura y en particular con la literatura, personalidades como García Márquez, Vargas Llosa, Truman Capote, transitaban con agilidad entre el género literario y la crónica periodística.

Hasta no hace mucho, revistas como la recordada Etiqueta Negra escribían suculentas historias en un formato de crónica periodística que eran muy gratas de leer y estupendamente trabajadas desde el criterio periodístico más riguroso, pero al mismo tiempo entretenido.

Sin embargo, en los últimos tiempos sobre todo en el periodismo provinciano, pragmático y cada vez más mediatizado por la pauta comercial, que hoy por cierto funciona de maneras muy distintas a como las conocimos los que alguna vez laboramos en una sala de redacción, la lectura, el análisis, la noticia elaborada con criterio, sostenida por fuentes y estructurada según paradigmas periodísticos de trascendencia ya no existe más.

¿Y qué ha sucedido? En los últimos tiempos el internet, las redes sociales y la lectura en plataformas digitales ha modificado no solo los formatos en que se elaboraba y se divulgaba la información periodística, sino que ha modificado incluso el concepto mismo de lo que entendíamos como noticia.

Ya no es más el contraste de las fuentes para tener como producto una noticia lo más cercana a la realidad posible, eso que llamábamos “objetividad” ya no va más. Ahora impera el periodismo del “meme”, es decir la mayor síntesis posible para un contenido lo más impactante posible, es decir un periodismo de la emocionalidad “a la vena”, sino emociona no es noticia.

Pero, ¡un momento! ¡Eso ya no parece prensa! En efecto lo que conocíamos como periodismo desde el punto de vista tradicional, analógico si se quiere, ha muerto y eso tiene una serie de repercusiones que sería muy trabajoso enumerar aquí.

Vayamos al campo político, a lo que está pasando ahora con la protesta que casi todos los peruanos compartimos frente a un gobierno, ineficaz, corrupto y genocida. Los jóvenes de la Generación Z con todo el entusiasmo y la buena intención del mundo, encabezan las marchas contra Dina Asesina y la mafia que gobierna detrás de ella.

Pero cuándo se pregunta a los jóvenes y ¿luego de que la sacamos del poder qué sigue? Entonces la situación se complica, los jóvenes no tienen una respuesta y es completamente explicable, no son ellos –solos- los que tienen que elaborar una respuesta. Ellos salieron a marchar espontáneamente porque la situación ya era intolerable, pero no estaban preparados para afrontar un debate que los supera, sencillamente porque nunca se prepararon para éste.

Pero ojo, ni los políticos ni la prensa han contribuido a dar salida a este proceso, por el contrario, se han dedicado a atacar a los jóvenes, qué si son de tal partido qué si son rojos, etc.

En este sentido la nueva prensa que ahora se maneja desde el streaming, desde youtube y otras plataformas que los jóvenes usan con tanta familiaridad, no ha estado a la altura ni de lejos, entrevistando por doquier a personajes nefastos como Phillip Buter que se ha dedicado a echar m… y a terruquear a jóvenes que bien podrían ser sus hijos o sus nietos.

Es cierto que este proceso ya es indetenible, es decir no vamos a regresar a la era analógica, difícilmente volverán los periódicos impresos o los partidos políticos, pero sin embargo se necesita con urgencia espacios de debate, de ideas donde podamos dar alternativas y solucionar estos problemas.

Y la prensa tan angurrienta como se ha mostrado en los últimos tiempos esgrimiendo consignas “muertasdehambre” como: “mendigo likes” o “yápeame ya” y etc.  Debería, “digo es un decir”, tener alguna responsabilidad sobre esto. Aunque basta escuchar al actual líder de la jungla estrimera actual el transfuga, multiubícuo e hipócrita al mango conocido como Curwen. Sí, el que popularizó lo de la brutalidad política, para darnos cuenta que al menos por ahora estamos perdiendo el tiempo.

Pero nuevamente, no podemos rendirnos, el periodismo no ha muerto, sé que aún quedan algunas trincheras de resistencia como El Buho en Arequipa y otros esfuerzos similares.

Es un poco penoso tener que escribir estas cosas justo unos días después de celebrar nuestro día, pero estoy convencido de que una dosis de realismo y de sentido común siempre viene bien pese a todo.

Picture of Revista Sucesos

Revista Sucesos

Medio de comunicación a nivel nacional, provincial y regional

Noticias recomendadas