La salida de la presidenta Dina Boluarte profundiza la inestabilidad institucional en Perú, con un nuevo mandatario bajo investigación y una ciudadanía que rechaza tanto al Ejecutivo como al Legislativo

En medio de una persistente crisis institucional y social, la noche de este viernes 10 de octubre significó el final para Dina Boluarte al mando del Ejecutivo. El Congreso de la República del Perú votó a favor de una histórica vacancia presidencial por “incapacidad moral permanente”, y dejó en su lugar a José Jerí.
Fueron en total 121 legisladores que aprobaron su destitución, sin registrar ni un voto en contra ni abstenciones, en una sesión que puso término al gobierno de la sexta presidenta peruana en menos de una década.