Videnza Instituto señala que la estabilidad macroeconómica no es suficiente si los planes de gobierno carecen de sustento fiscal y realismo en un año electoral clave.

Pese a la inestabilidad política de los últimos años, la economía peruana ha mantenido un crecimiento promedio de 3.5 % –superior al 2 % registrado en América Latina–, sostenido por su fortaleza macroeconómica. Así lo señaló Luis Miguel Castilla, director de Videnza Instituto y exministro de Economía, quien destacó el rol clave del Banco Central de Reserva (BCR) en la preservación de la estabilidad. “Uno de los grandes responsables de la estabilidad macroeconómica es el presidente del BCR, porque cae un presidente y el tipo de cambio se hace más fuerte, el riesgo país baja y no hay un efecto en los indicadores macroeconómicos”, afirmó.
Sin embargo, Castilla advirtió que esta resiliencia no se traduce en todo el potencial de crecimiento que podría alcanzar el país. En su análisis, el principal freno proviene del discurso político en contextos electorales, marcado por promesas de mayor gasto público sin una explicación clara sobre su financiamiento. “Una campaña electoral se basa en quién ofrece más, quién genera la ilusión de mejorar la calidad de vida de la gente a través de obras y bonos, pero rara vez se establece cómo es que se va a financiar eso”, sostuvo. Según indicó, esta práctica introduce riesgos fiscales que terminan afectando la confianza y las decisiones de inversión. A su juicio, la falta de responsabilidad fiscal es una constante en los planes de gobierno. “Usualmente todos son populistas en distinto grado y la responsabilidad fiscal no caracteriza a las propuestas”, añadió.
Castilla también se refirió al rol de la minería en el debate político actual. Recordó que durante años fue un tema evitado por los candidatos, pero que hoy empieza a ser reivindicado como motor de desarrollo. No obstante, subrayó que el desafío central sigue siendo lograr mayor aceptación social de los proyectos. “Lo importante es que el canon se traduzca nuevamente en el cierre de brechas en las áreas de influencia de los proyectos mineros”, señaló, además de insistir en la necesidad de agilizar permisos y abordar de manera clara la pequeña minería y la minería artesanal.