
La escasez de agua y las heladas persistentes han convertido los campos de cultivo en terrenos prácticamente desérticos en los doce distritos de la provincia de Angaraes.
El alcalde provincial de Angaraes, en la región de Huancavelica, Cerafín Ramos Rojas, advirtió que el caudal de los ríos ha descendido a niveles críticos, poniendo en grave riesgo la agricultura y la ganadería de la provincia.
“El caudal del río ha disminuido y [la situación es] aún más grave para quienes no tienen [sistemas de] riego; están desesperados. En unos quince días desaparecen los sembríos. Además, las heladas perjudica más: nuestra población no va a tener qué comer ni qué vender, lo que incrementará el hambre, la desesperación, la desnutrición, la anemia y los niveles de pobreza y extrema pobreza”, señaló la autoridad edil.