El país avanza en su compromiso con la Agenda 2030, pero los logros en bienestar social y reducción de desigualdades aún se ven limitados por la pobreza y la informalidad laboral.

Desde su adopción en 2015, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) guían los esfuerzos globales hacia un desarrollo más equitativo. En ese marco, el Perú reafirmó su compromiso con estas metas y presentó su Tercer Informe Nacional Voluntario 2024, donde destaca progresos en salud, igualdad de género y acceso a agua limpia. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el país monitorea 127 indicadores y ha logrado que el 96.2 % de la población acceda a electricidad y el 73.2 % utilice fuentes limpias de energía, con mejoras notables en regiones como Lima, Ica y Arequipa.
Sin embargo, el informe advierte que las brechas persisten en las zonas rurales. La pobreza afecta al 27.5 % de la población y la informalidad laboral alcanza el 69.4 %, con mayor incidencia en Huancavelica, Cajamarca y Amazonas. “Se debe intensificar la atención al ODS 1: Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo”, señala el documento.
En educación (ODS 4), la tasa de alfabetización alcanza el 94.3 %, pero los resultados de aprendizaje muestran retrocesos tras la pandemia: la comprensión lectora cayó de 49.8 % a 37.6 %, y las matemáticas de 26.6 % a 11.8 % entre 2015 y 2022. Para enfrentar este reto, el Ministerio de Educación implementó 194 instituciones diversificadas en 20 regiones, beneficiando a más de 24 mil estudiantes rurales.
El informe también subraya el papel del sector privado y de organizaciones como Perú Sostenible, que impulsan más de 1,600 proyectos alineados con los ODS. “No solo es un trabajo del Estado: debe tenerse la participación y contribución de la sociedad civil, del sector privado, de la academia”, destacó Amaro Ángel Rivadeneyra, del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan).